Sala de la Risa
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V


ala de la Risa

Ja, ja, ja, ja, já,
ja, ja, ja, ja, ja, jajá, jajá.

CARbón
CAbeza
JAleo
DAdá
CAR-CA-JA-DA.

Ojos que no ven,
corazón que no siente.
Mientras ande yo caliente
me río de la gente.

Ojos que no ven,
corazón que no siente,
ande yo la gente
y ríase caliente.

. . .

La sor presa se escapa
con cara de Papa.
Jajejí,
Jajejó.
Cuando estaba cagando;
¡jajejó!
. . .

El protocolo
                              lleva cola.
Protocola...:
¡Hola! ... ¡Hola! ...;
protoloco.
. . .

El arte por el arte.
¿ No va a ninguna parte?
. . .

Pájaro copión;
ja, ja, ja.
No tiene gracia.

La GRACIA
                        y
                           la DESGRACIA
se mira por el espejo, jo. jo.
. . .

Te picas y te enredas
con púas de jajajá,
del árbol del jajajá,
que es un árbol trópical.

El jajajá te pica;
te enreda el jajajá.
. . .

¿ Qué hace el lavamanos ?
Ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju.
¡ Es que es Navidad !
Jo, jo, jo, jo, jo, jo ...
. . .

Pero acuérdate de ellos.
Acuérdate:
La lista más lista
de todas las listas
llama a tu puerta:
¡ ALÍSTATE !
Je.
. . .

Dime payaso.
Ahí va un esquimal.
Soy un espanta

jaros.
Soy de paja, ja;
pájaros
      ja
      ja
Ja.
Ji, jijí, jijí, jijí.
Pero estoy en todas partes.
Ji, ji, ji, ji, ji, ji, ji.














"Nadie conoce el origen
dramático de los dientes.
Un día, el ecuador disipó el temor a los calores".

Las bocas que ríen se
abren en diferentes
posturas, en las diferentes
partes de los cuerpos.
Las bocas se abren en el
collage.
Que no viene de cola.

"Su sonrisa será de una
sobria elegancia".

Es mentira. Estas risas se
abren obscenas, provocadoras,
sin recato alguno.
Se abren estos dientes en
los ojos, en las bocas, en
un sombrero napoleónico,
en la lámpara mágica
de Aladino.

La risa. Qué risa. De qué
risa.

Cualquiera sabe.
Se abre en el rostro de
Robespierre que ha dejado
apagar su lámpara.
Se abre en un ángel
más que demoníaco.

"Arrastrada por el silencio,
una puerta se abre
hacia atrás".

Detrás de esa puerta no hay
nada.

Sí, una flor carnívora cuyos
pétalos son dientes.

La serpiente es aplastada,
pero mantiene la corona sobre su cabeza.

Niestzche habla sin parar,
pese a que su boca
está al revés. A
su alrededor sonríe un fantasma y los
signos religiosos se
abren en la misma boca
llena de dientes.

"Los cocodrilos de ahora ya
no son cocodrilos".

Esta risa a veces es
seductora y se coloca
en el rostro dibujado
casi en el aire.
Su obscenidad
se pierde entre el sexo.

"Nada detendrá a esta
sonrisa de paso
que acompaña los
crímenes de un sexo a otro".

Loplop se quedaría
extasiado en medio
de tanta risa.

Al final de la sala me inclino y
recojo un papel:

"No forcemos
nuestro talento
No haríamos nada
con gracia"

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