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Las empresas de economia social deben gestionar mejor y difundir sus exitos
Año Il Nº 24 22 de Diciembre de1999

 
TEMBLEQUE PRODUCCIONES  

José A. Gil Jurado, Doctor en Economía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y experto designado por el Gobierno de Canarias como consejero en el Consejo Económico y Social de Canarias (CES), analiza para Papeles de Economía Social la situación y tendencias de las empresas del sector.

En el último informe anual del Consejo Económico y Social (CES) se informa de que el conocimiento sobre la economía social (ES) en Canarias es bastante escaso, así como el grado de actuación para la defensa de sus intereses comunes. ¿A qué cree que son debidos estos factores?
El grado de conocimiento sobre la economía social es escaso, dependiendo de la forma societaria a que hagamos referencia. Y creo que se debe a varios factores, en primer lugar, a que el grado de divulgación, asociacionismo e información sobre este asunto es insuficiente; en segundo lugar, porque existe una falta de confianza de que las formas societarias propias de la economía social sean respuestas válidas al resto de la empresa, y, en tercer lugar, porque creo que las formas societarias de la economía social responden a una concepción distinta de lo que es una empresa. Se argumenta que la ES es hija de la crisis, en el sentido de que se convierte en un refugio contra el desempleo, y esa es una lectura positiva de sus posibilidades. Pero, además, parte de unos parámetros diferentes de lo que es la participación de los trabajadores en la empresa y, desde la ideología económica, sostiene una concepción que supera al individuo egoísta, maximizador, y se contrapone con una visión colectivista, solidaria, del individuo que concurre al mercado pero que controla al mismo tiempo la propiedad y la gestión. En realidad es una alternativa válida al mundo societario actual, aunque no está muy de moda y se convierte en un reto que necesita una concepción distinta, pero a medida de que esta sociedad se vaya modernizando y surjan proyectos alternativos, y las empresas de ES demuestren que pueden tener éxito, porque tienen buenos gestores, y compiten y subsisten en el mercado, es probable que el conoci-miento sobre la ES se vaya extendiendo.

En dicho informe se recoge lo que podría ser un decálogo de actuaciones para el fomento y la promoción de la ES en Canarias. ¿Significa esto que en próximas ediciones el Consejo Económico y Social comenzará a ocuparse periódicamente de este subsector?
Espero que sí. Yo creo que el CES muestra una sensibilidad con este informe hacia todo lo que es la economía social, pero el CES está compuesto por 18 miembros y una serie de representantes de diferentes organizaciones, que tomamos decisiones respecto a las cosas que abordamos en función de la trascendencia, la importancia y, en muchas ocasiones, de la urgencia de los temas. Pero hay que tener en cuenta que el CES es un órgano asesor del presidente del Gobierno y que dentro del ámbito de informes y exámenes de iniciativa propia, el Consejo podría abordar perfectamente estos temas y confío en que así sea.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la economía social en Canarias?
Entiendo que el principal reto es la gestión. Muchas veces, las empresas de ES fallan porque no tienen buenos gestores, porque se confunde lo que es la gestión empresarial con lo que es la participación en la toma de decisiones. Y ese uno de los problemas más importantes que hay que superar. La ES debe disponer de buenos gestores. Hace falta una gran formación de los gestores de la ES y ése, precisamente, es uno de los retos más importantes que debe afrontar. Sin embargo, insisto en que muchas cooperativas funcionan. Hay sociedades anónimas laborales como Salcai que presentan una gran eficacia y de lo que tenemos que convencernos quienes estamos interesados en potenciar estas formas societarias es que hay que aprender a competir, gestionar y dirigir estas empresas de economía social. Pero, además, uno de los problemas es que muchas de las personas que han formulado este tipo de iniciativas en este terreno no las han tomado con una moral de éxito, sino como un refugio en épocas de crisis frente al desempleo.

Desde el CES, ¿qué recomendaciones y propuestas de actuación se podrían establecer para mejorar los niveles de gestión y dimensionamiento óptimo de estas empresas?
La visión y la propuesta del Consejo viene recogida en lo que es su informe anual y, básicamente, sería conocer cuál es la verdadera dimensión que tiene la ES en Canarias, que presenta una carencia absoluta. En segundo lugar, creo que las empresas de ES, como todo proyecto nuevo, necesitan de una tutela inicial, y ahí habría que reclamar la atención de las corporaciones locales, tan preocupadas en otros ámbitos en el desarrollo local, por propiciar formas societarias de esta naturaleza y detectar "nichos" de actividades que den posibilidad y permitan que las personas ubicadas en sus municipios puedan afrontar tareas bajo esta forma de asociacionismo, por lo que la tutela debe ser importante, o al menos motorizarlas hasta que estas fórmulas puedan ser asimiladas por los participantes como verdaderas alternativas a lo que es el gran problema de constituir una empresa, en el que la burocracia administrativa, las dificultades y la asunción del riesgo se tornan en barreras importantísimas. En tercer lugar, haría falta clarificar todos los mecanismos por lo cuales los aspirantes a crear empresas de ES pueden acceder a subvenciones y ayudas, y en quinto lugar, haría falta una acción espectacular, diría yo, para mejorar la formación de los gestores de las empresas de economía social. Y, desde luego, dar a conocer los éxitos de las empresas de economía social, demostrar que es posible -porque está demostrado- que se puede funcionar de esta manera, que se puede ser eficiente en el mercado, eficaz en la producción de bienes o en la prestación de servicios organizados bajo estas fórmulas societarias.

Por último, ¿qué valoración le merece la labor de divulgación que sobre estas formas asociativas viene realizando la Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias (ASESCAN) con el apoyo del Instituto Canario de Formación y Empleo (ICFEM)?
Me parece una labor fantástica, pero insuficiente. Me parece un gran paso la fundación de ASESCAN, pero me da la impresión de que en la Península se difunde más la ES que en Canarias, y desde aquí invito a ASESCAN a mantener una mayor presencia en la divulgación de quiénes son sus socios, qué actividades realizan, qué volumen de negocios, empresas y facturación tienen entre sus asociados. Yo les pediría que fueran más beligerantes y que impulsaran sin tregua la formación y los estudios sobre la economía social como herramientas imprescindibles para la difusión y éxito de la economía social en las Islas.


 

El Panel

Jornadas

Organizadas por la Mancomunidad del Norte de Gran Canaria, el pasado mes de octubre se celebraron en Agaete las Jornadas de Fomento de la Economía Social. Desde el marco de la nueva Ley de Cooperativas, se abordaron asuntos tan importantes como el papel que desempeñan en el desarrollo local, su relación con los nuevos yacimiento de empleo y su decisiva función en las políticas activas. En palabras de un interviniente, “se trata de un sector de la economía nacional que funciona, es dinámico y está lleno de vida. Y resulta una fórmula ideal para la integración sociolaboral”. En consonancia con esta valoración, sólo nos resta felicitar a los organizadores y participantes de dichas Jornadas por haber posibilitado una transferencia de conocimientos y experiencias concretas de este modelo empresarial de creación de empleo entre distintos ámbitos del Estado Español.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la vuelta

Cuando el 28 de enero de 1998 se publicó el primer número de Papeles de Economía Social, no fueron pocos los lectores sorprendidos ante la posibilidad de poder acceder, cada semana, a noticias relacionadas con diversas facetas de la estructura y funcionamiento de las empresas participativas del Archipiélago. Información que pretende, sobre todo, dar a conocer el entramado social que representan estas fórmulas de organización productiva. Desde entonces, la Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias (ASESCAN) no ha escatimado esfuerzos para proporcionar, a través del vínculo que supone la prensa diaria, una visión cada vez más cualificada y significativa de dichas empresas. Sirvan como ilustración de lo que afirmamos los numerosos artículos y colaboraciones que, desde la Asociación, se han generado en los últimos meses para poder mantener tanto a nuestros asociados como a los lectores de este medio, puntualmente informados sobre los escenarios y tendencias en los que están inmersos los distintos modelos de sociedades que configuran este sector. Pero, en la certeza de que no estamos solos en este proyecto comunicacional, y de que contamos para ello con la estimable y decidida colaboración del Instituto Canario de Formación y Empleo, somos conscientes de que el principal reto que comporta su consolidación no es otro que proporcionar un producto informativo que permita promover y fomentar la Economía social en Canarias. Atendiendo a estos criterios, en el comienzo de esta segunda etapa de Papeles de Economía Social hemos querido hacernos eco de las conclusiones, recomendaciones y propuestas de actuación que el Consejo Económico y Social de Canarias establece para la necesaria potenciación y desarrollo de las empresas de economía participativa. Por todo ello, desde ASESCAN nos comprometemos públicamente ante nuestros asociados, y lectores en general, a seguir generando y difundiendo información relevante sobre este sector, que esperamos permita calibrar su importancia real para la economía y la sociedad canaria.

 



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