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José
A. Gil Jurado, Doctor en Economía de la Universidad de Las Palmas
de Gran Canaria y experto designado por el Gobierno de Canarias
como consejero en el Consejo Económico y Social de Canarias
(CES), analiza para Papeles de Economía Social la situación
y tendencias de las empresas del sector.
En el último informe anual del Consejo Económico
y Social (CES) se informa de que el conocimiento sobre la economía
social (ES) en Canarias es bastante escaso, así como el grado
de actuación para la defensa de sus intereses comunes. ¿A qué
cree que son debidos estos factores?
El grado de conocimiento sobre la economía social es escaso,
dependiendo de la forma societaria a que hagamos referencia.
Y creo que se debe a varios factores, en primer lugar, a que
el grado de divulgación, asociacionismo e información sobre
este asunto es insuficiente; en segundo lugar, porque existe
una falta de confianza de que las formas societarias propias
de la economía social sean respuestas válidas al resto de la
empresa, y, en tercer lugar, porque creo que las formas societarias
de la economía social responden a una concepción distinta de
lo que es una empresa. Se argumenta que la ES es hija de la
crisis, en el sentido de que se convierte en un refugio contra
el desempleo, y esa es una lectura positiva de sus posibilidades.
Pero, además, parte de unos parámetros diferentes de lo que
es la participación de los trabajadores en la empresa y, desde
la ideología económica, sostiene una concepción que supera al
individuo egoísta, maximizador, y se contrapone con una visión
colectivista, solidaria, del individuo que concurre al mercado
pero que controla al mismo tiempo la propiedad y la gestión.
En realidad es una alternativa válida al mundo societario actual,
aunque no está muy de moda y se convierte en un reto que necesita
una concepción distinta, pero a medida de que esta sociedad
se vaya modernizando y surjan proyectos alternativos, y las
empresas de ES demuestren que pueden tener éxito, porque tienen
buenos gestores, y compiten y subsisten en el mercado, es probable
que el conoci-miento sobre la ES se vaya extendiendo.
En dicho informe se recoge lo que podría ser
un decálogo de actuaciones para el fomento y la promoción de
la ES en Canarias. ¿Significa esto que en próximas ediciones
el Consejo Económico y Social comenzará a ocuparse periódicamente
de este subsector?
Espero que sí. Yo creo que el CES muestra una sensibilidad con
este informe hacia todo lo que es la economía social, pero el
CES está compuesto por 18 miembros y una serie de representantes
de diferentes organizaciones, que tomamos decisiones respecto
a las cosas que abordamos en función de la trascendencia, la
importancia y, en muchas ocasiones, de la urgencia de los temas.
Pero hay que tener en cuenta que el CES es un órgano asesor
del presidente del Gobierno y que dentro del ámbito de informes
y exámenes de iniciativa propia, el Consejo podría abordar perfectamente
estos temas y confío en que así sea.
¿Cuáles son los principales retos a los que
se enfrenta la economía social en Canarias?
Entiendo que el principal reto es la gestión. Muchas veces,
las empresas de ES fallan porque no tienen buenos gestores,
porque se confunde lo que es la gestión empresarial con lo que
es la participación en la toma de decisiones. Y ese uno de los
problemas más importantes que hay que superar. La ES debe disponer
de buenos gestores. Hace falta una gran formación de los gestores
de la ES y ése, precisamente, es uno de los retos más importantes
que debe afrontar. Sin embargo, insisto en que muchas cooperativas
funcionan. Hay sociedades anónimas laborales como Salcai que
presentan una gran eficacia y de lo que tenemos que convencernos
quienes estamos interesados en potenciar estas formas societarias
es que hay que aprender a competir, gestionar y dirigir estas
empresas de economía social. Pero, además, uno de los problemas
es que muchas de las personas que han formulado este tipo de
iniciativas en este terreno no las han tomado con una moral
de éxito, sino como un refugio en épocas de crisis frente al
desempleo.
Desde el CES, ¿qué recomendaciones y propuestas
de actuación se podrían establecer para mejorar los niveles
de gestión y dimensionamiento óptimo de estas empresas?
La visión y la propuesta del Consejo viene recogida en lo que
es su informe anual y, básicamente, sería conocer cuál es la
verdadera dimensión que tiene la ES en Canarias, que presenta
una carencia absoluta. En segundo lugar, creo que las empresas
de ES, como todo proyecto nuevo, necesitan de una tutela inicial,
y ahí habría que reclamar la atención de las corporaciones locales,
tan preocupadas en otros ámbitos en el desarrollo local, por
propiciar formas societarias de esta naturaleza y detectar "nichos"
de actividades que den posibilidad y permitan que las personas
ubicadas en sus municipios puedan afrontar tareas bajo esta
forma de asociacionismo, por lo que la tutela debe ser importante,
o al menos motorizarlas hasta que estas fórmulas puedan ser
asimiladas por los participantes como verdaderas alternativas
a lo que es el gran problema de constituir una empresa, en el
que la burocracia administrativa, las dificultades y la asunción
del riesgo se tornan en barreras importantísimas. En tercer
lugar, haría falta clarificar todos los mecanismos por lo cuales
los aspirantes a crear empresas de ES pueden acceder a subvenciones
y ayudas, y en quinto lugar, haría falta una acción espectacular,
diría yo, para mejorar la formación de los gestores de las empresas
de economía social. Y, desde luego, dar a conocer los éxitos
de las empresas de economía social, demostrar que es posible
-porque está demostrado- que se puede funcionar de esta manera,
que se puede ser eficiente en el mercado, eficaz en la producción
de bienes o en la prestación de servicios organizados bajo estas
fórmulas societarias.
Por último, ¿qué valoración le merece la labor
de divulgación que sobre estas formas asociativas viene realizando
la Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias (ASESCAN)
con el apoyo del Instituto Canario de Formación y Empleo (ICFEM)?
Me parece una labor fantástica, pero insuficiente. Me parece
un gran paso la fundación de ASESCAN, pero me da la impresión
de que en la Península se difunde más la ES que en Canarias,
y desde aquí invito a ASESCAN a mantener una mayor presencia
en la divulgación de quiénes son sus socios, qué actividades
realizan, qué volumen de negocios, empresas y facturación tienen
entre sus asociados. Yo les pediría que fueran más beligerantes
y que impulsaran sin tregua la formación y los estudios sobre
la economía social como herramientas imprescindibles para la
difusión y éxito de la economía social en las Islas.
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El Panel
Jornadas
Organizadas por la Mancomunidad del Norte de Gran Canaria,
el pasado mes de octubre se celebraron en Agaete las Jornadas
de Fomento de la Economía Social. Desde el marco de la
nueva Ley de Cooperativas, se abordaron asuntos tan importantes
como el papel que desempeñan en el desarrollo local, su
relación con los nuevos yacimiento de empleo y su decisiva
función en las políticas activas. En palabras de un interviniente,
“se trata de un sector de la economía nacional que funciona,
es dinámico y está lleno de vida. Y resulta una fórmula
ideal para la integración sociolaboral”. En consonancia
con esta valoración, sólo nos resta felicitar a los organizadores
y participantes de dichas Jornadas por haber posibilitado
una transferencia de conocimientos y experiencias concretas
de este modelo empresarial de creación de empleo entre
distintos ámbitos del Estado Español.
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A la vuelta
Cuando el 28 de enero de 1998 se publicó el primer número
de Papeles de Economía Social, no fueron pocos los lectores
sorprendidos ante la posibilidad de poder acceder, cada
semana, a noticias relacionadas con diversas facetas de
la estructura y funcionamiento de las empresas participativas
del Archipiélago. Información que pretende, sobre todo,
dar a conocer el entramado social que representan estas
fórmulas de organización productiva. Desde entonces, la
Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias
(ASESCAN) no ha escatimado esfuerzos para proporcionar,
a través del vínculo que supone la prensa diaria, una
visión cada vez más cualificada y significativa de dichas
empresas. Sirvan como ilustración de lo que afirmamos
los numerosos artículos y colaboraciones que, desde la
Asociación, se han generado en los últimos meses para
poder mantener tanto a nuestros asociados como a los lectores
de este medio, puntualmente informados sobre los escenarios
y tendencias en los que están inmersos los distintos modelos
de sociedades que configuran este sector. Pero, en la
certeza de que no estamos solos en este proyecto comunicacional,
y de que contamos para ello con la estimable y decidida
colaboración del Instituto Canario de Formación y Empleo,
somos conscientes de que el principal reto que comporta
su consolidación no es otro que proporcionar un producto
informativo que permita promover y fomentar la Economía
social en Canarias. Atendiendo a estos criterios, en el
comienzo de esta segunda etapa de Papeles de Economía
Social hemos querido hacernos eco de las conclusiones,
recomendaciones y propuestas de actuación que el Consejo
Económico y Social de Canarias establece para la necesaria
potenciación y desarrollo de las empresas de economía
participativa. Por todo ello, desde ASESCAN nos comprometemos
públicamente ante nuestros asociados, y lectores en general,
a seguir generando y difundiendo información relevante
sobre este sector, que esperamos permita calibrar su importancia
real para la economía y la sociedad canaria.
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