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El capital humano y su cualificación, claves de la ES
Periódico " El Dia " 10-03-2000

 
TEMBLEQUE PRODUCCIONES  

"Claudio Quintana, además de asesor fiscal y vocal de ASESCAN, es el representante de un grupo empresarial canario formado, entre otras, por las firmas Cooperativa de Profesionales en Gestión Empresarial, Consultora Canaria de Comercio Electrónico, YSYS Integrated Sistems and Services Consulting. Tenerife en la Economía Social acerca a los lectores sus experiencias en el campo de las formulaciones societarias de titularidad cooperativa y sus opiniones sobre algunas claves del desarrollo y las posibilidades que la Economía Social tiene en Canarias."

En la actualidad, dirige un grupo de empresas de Economía Social (ES) caracterizadas por su diversificación, su alta tecnificación y la puesta en práctica de actividades innovadoras. ¿Se trata de un grupo propiamente corporativo o de una mera agrupación de empresas?

De momento es sólo una mera agrupación de empresas. El porqué de la apuesta por la Economía Social tiene su antecedente en el año 92, cuando seis recién licenciados, cuatro en Derecho y dos en Económicas, que no disponíamos de capital, decidimos montar una sociedad que tuviera carácter mercantil y creímos que la formulación cooperativa se adaptaba precisamente a esas inquietudes. A la luz de los resultados, entiendo que decantarnos en aquel entonces por la formulación societaria fue un planteamiento acertado.

Una de las singularidades de sus empresas es que están especializadas en el desarrollo de servicios integrales a las pymes de la Economía Social. ¿Qué ventajas comportas para esas empresas el hecho de que su grupo esté constituido por entidades similares?

Indudablemente. Comporta la ventaja de que como nos atañe de manera muy directa, no sólo desde un punto de vista teórico, siempre estamos a la última hora de lo que pasa en la legislación y la normativa sobre la Economía Social; esto es, con asistencia a congresos, a seminarios en la Península, y actualizándonos, qué duda cabe, lo más posible en todas aquellas vertientes que son claves para la Economía Social. Es evidente que esto supone una garantía para aquellas empresas que asesoramos, al tiempo que sabemos que de esta constante actualización depende definitivamente nuestro saber hacer en el sector.

En los últimos cuatro años, las empresas de Economía Social incrementaron en un 25% el volumen de asalariados, frente a las sociedades ordinarias, que lo hicieron en un 3,4%. ¿Encuentra coincidencia entre estos datos y el hecho de que cada vez sea más frecuente la presencia de las empresas de ES en sectores la tecnología y los nuevos sistemas productivos permiten poner en marcha organizaciones ágiles, competitivas y flexibles?

La Economía Social tiene una ventaja con respecto al resto de las formulaciones empresariales. Fundamentalmente, la constitución de una empresa de ES requiere muy poco capital; de hecho, según la Ley, no es preciso un desembolso mínimo, realmente lo que necesita es mano de obra. En este momento, y según sostiene un amigo nuestro que es catedrático de la Complutense, hay mucho trabajo y muy poco empleo. Y es verdad. Los servicios de proximidad, sustentados en una sociedad de la información, permiten ofrecer muchos al entorno en que uno se mueven, pero no hay nadie que contrate para que se presten esos servicios. Hay que detectar esas necesidades, los nuevos "yacimientos de empleo", y ofertar un servicio a empresas que son capaces de contratarlos y, por lo tanto, de generar una economía. Esta afirmación se sostiene y argumenta, en el caso de la Economía Social, en que lo único que se necesita para poner en marcha una empresa de trabajo asociado es el capital humano, el personal cualificado. Por ejemplo, nosotros hemos montado una empresa de comercio electrónico y lo único que nos ha hecho falta ha sido una máquina, un mínimo soporte de oficina –porque es necesaria para instalar el aparato- y poco más. Sin embargo, hablamos de tecnología de vanguardia, sistemas innovadores, que sólo empezar a funcionar muestran perfiles de rentabilidad muy interesantes. Claro está, sí es requisito indispensable la alta cualificación del personal que la maneja. Pero cerrando el círculo de la pregunta, es absolutamente cierto que la ES permite que en momentos de "vacas flacas", nos apretemos el cinturón, aguantemos el empuje de la adversidad basándose en esfuerzo y en ocasiones de salarios bajos, con la perspectiva de capitalizar la empresa y poder disponer de una estructura financiera y de gestión en condiciones competitivas. El alto valor, la sinergia que crea saberse dueño de una sociedad participativa, otorgan al capital humano en las empresas de ES el papel relevante y definitivo frente a cualquier otra formulación. En cuanto se nota que hay un descenso significativo en una empresa de ES, es relativamente fácil acomodar los gastos en materia de personal, con lo que se consigue una agilidad de recursos que difícilmente pueden plantearse otro tipo de entidades. Precisamente, esta disponibilidad al esfuerzo colectivo compartido nos ha permitido competir en el mercado con firmas muy poderosas en capitales, con magníficas instalaciones, a quienes hemos ganado la partida mediante ese esfuerzo solidario, de "ajuste" al máximo que tal vez ellas no se podían permitir por razones de tipo laboral, que en muchísimas ocasiones son determinantes a la hora de afilar precios.

En la ES, por lo tanto, el apartado del personal cobra una especial relevancia.

Cierto. En todas las empresas, su personal es el mayor activo. Pero en las de ES, se revela como la clave sobre la que se sustenta su capacidad para permanecer y competir en el mercado. Máxime en Canarias, donde el desarrollo del sector servicios es tan grande, por lo que el personal es el motor de la economía; ofertar mejor el servicio en cuestión es el "quid", y eso sólo lo pueden hacer las personas: la cualificación y la entrega de quienes forman las empresas; de ahí que en una formulación de trabajo asociado este parámetro sea la mejor y más valiosa garantía.

De todas formas, la buena gestión es una de las claves que permite la consolidación de las empresas de ES. ¿Cree que estas formulaciones societarias han entendido la necesidad de optimizar sus estrategias y recursos?

Las empresas de economía social tienen, desde mi perspectiva, dos anclajes básicos que deben tener muy presentes. Por un lado es innegable que la buena gestión es uno de ellos. Si no se dispone de estrategias precisas y concienzudas, capaces de vislumbrar hacia dónde va el mercado, si no se gestiona con la suficiente profesionalidad los recursos, el fracaso estará a la vuelta de la esquina. Pero entiendo que existe otro "handicap" para las empresas de ES, de igual o mayor relevancia, que es el acceso al mercado de capitales. Es dificilísimo para este tipo de empresas entrar en un proceso de crecimiento o consolidación sin disponer de líneas crediticias que les permitan un nivel de competitividad similar al resto de sociedades mercantiles.

Desde hace años, usted compagina su labor como consultor de empresas con la de asesor de asociaciones de la economía social. ¿Cuáles cree que son los principales retos a los que actualmente se enfrenta el sector de la economía social en Canarias?

El principal reto pasa por aglutinar las voces que hay en la economía social para que sólo haya un interlocutor válido. Ese es el más importante que nos ocupa en la actualidad. Desde ASESCAN se apuesta claramente por esta estrategia, por consolidarnos ante cualquier foro con una sola voz. Si se consigue este objetivo, casi todo lo demás vendrá de manera natural, porque está casi todo hecho.


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