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Pablo
Regalado, gerente de Federte, expone para Tenerife en la Economía
Social las líneas básicas que han marcado la trayectoria de
la Federación, así como los proyectos que, lejos de ofrecer
la imagen estereotipada de permanecer anclados en el pasado,
se asienta en la modernidad y optimización de recursos.
Desde
enero del 96, Federte sostiene un modelo que ofrece una visión,
moderna y competitiva, del mundo agrícola, ganadero y artesanal.
La vertebración de iniciativas con el principio básico de crear
sinergia entre las diversas actividades
económicas que cohabitan en el mundo rural propician el sostenimiento
de las actividades de corte tradicional, sin que por ello se
sientan anclados en el pasado; es más, Federte ha conseguido
diseñar un modelo de desarrollo sostenible, respetuoso con medio
natural y atento al transito de las nuevas tecnologías y el
cuidado de este frágil territorio .
A
Federación de Asociaciones de Desarrollo Rural de la isla de
Tenerife (Federte) surge con la intención de dinamizar nuestro
medio rural. Desde su constitución, ¿qué acciones ha acometido
esta entidad sin ánimo de lucro?
Hay
tres ejes en los que se ha basado la consecución de los objetivos
que nos marcamos en el momento de la constitución de Federte:
la gestión de la iniciativa comunitaria Leader, un instrumento
financiero para llevar a cabo la estrategia de desarrollo que
se ha planteado en la isla de Tenerife; aunque el primer eje,
tal vez el fundamental, ha sido el trabajo de dinamización que
se ha venido realizando, en el que se ha involucrado a toda
la población, lo que ha dado lugar al descubrimiento y articulación
de numerosos proyectos. En la memoria del programa, tenemos
más de 200 iniciativas, aunque los técnicos corrigen estos datos
y nos apuntan que existen muchos más; es decir, todos aquellos
que por su formulación se han desviado hacia otros espacios
financieros, pero que, en definitiva, de alguna forma hemos
atendido y orientado. Se puede hablar de unas 800 iniciativas
en el medio rural en Tenerife. Esto demuestra que en Canarias
hay emprendedores, lo que de alguna manera contradice lo que
se apunta desde la administración.
Canales
de comunicación
Tal vez lo que
ocurre es que los canales de comunicación para el medio rural
han fallado, porque nos damos cuenta de que este proceso emprendido
hace cuatro años ha sido realmente productivo. En datos económicos,
hablamos de una inversión de más de 2 mil millones de pesetas,
con una ayuda pública de 700 millones, que demuestra que la
iniciativa privada ha visto la viabilidad en el medio rural.
Se trata de pequeñas empresas familiares de nueva creación,
que es lo más importante; no hablamos de grandes industrias,
sino de una diversificación del desarrollo económico en este
medio, llámense artesanía, agroindustria, empresas de protección
del medio ambiente, ocio -senderismo, barranquismo, interpretación
ambiental-, etc. El trabajo de dinamización ha generado una
serie de actividades que suponen la regeneración del patrimonio
-viviendas de turismo rural-, gastronomía, tradiciones -juego
del palo-. Esta mirada atenta al medio rural de la Isla, sin
embargo, no sólo ha tenido notables consecuencias económicas,
sino también sociales, entre ellas cabría citar que las
empresas
de interpretación ambiental operan también en los colegios.
La participación de la población ha sido la clave de los éxitos
conquistados, hasta el punto de que la vertebración de los proyectos
tienen su origen y su destino en ella misma. Existe, además,
una particularidad que nos diferencia del resto de los Leader
europeos. No subvencionamos a entidades públicas. Desde el principio,
entendimos que eran los emprendedores, las iniciativas privadas,
las destinatarias de las subvenciones, y aunque teníamos dudas
de que fuéramos capaces de gestionar y distribuir los fondos
sin recurrir a las entidades públicas, el número de proyectos
que hemos acometido ha superado con creces las expectativas
primitivas. No sólo se ha comprometido todo el dinero, sino
que hemos tenido que dejar en reserva iniciativas y buscarles
acomodo financiero en otras fuentes. Destaca, además, que ha
cambiado el tejido empresarial en el medio rural, fundamentalmente
en base a nuevos yacimientos de empleo, nuevas oportunidades
como por ejemplo las de tipo alojativas en instalaciones de
turismo rural, que atraen a otro tipo de visitantes, con mayor
poder adquisitivo y sumamente respetuosos con nuestro territorio.
Se trata de la innovación en el medio rural.
En
la composición de Federte destacan diversas asociaciones comarcales
de desarrollo rural y otras, de carácter sectorial, relacionadas
con actividades agrícolas y ganaderas y turístico-rurales. ¿Cómo
representa y coordina esta Federación la actuación de estos
colectivos implicados en el desarrollo rural?
Federte está compuesta
por la asamblea, que es donde están cada una de las asociaciones
comarcales a través de un representante. El trabajo de coordinación
y dinamización se establece con el apoyo del Cabildo de Tenerife,
a
través
de las agencias de extensión agraria y los gabinetes de desarrollo
rural ubicados en cada una de las comarcas de toda la Isla.
En la estructura de Federte, cada órgano representativo dispone
de un número determinado de técnicos, sean municipales o del
Cabildo, que posibilitan la ejecución de los proyectos. Son
procesos horizontales que se establecen de manera óptima, ya
que se articulan canales de comunicación entre la población
y la administración al más alto nivel. Ponemos en contacto al
emprende-dor con las instancias administrativas más altas, a
la vez que le procuramos asesoramiento técnico cualificado.
Se puede decir que llevamos de la mano al promotor desde que
surge su idea hasta que tiene su producto en el mercado.
Hasta
el momento, el principal instrumento de dinamización rural con
que ha contado Federte es la iniciativa Leader II. ¿Cuál
ha sido la participación real de esta Federación en la ejecución
de los cerca de 180 proyectos subvencionados por esa iniciativa
para generar rentas, crear empleo y consolidar el tejido empresarial
de las zonas rurales de Tenerife?
Cuando surge el
proyecto, hay un trámite administrativo que hay que cumplir:
elaboración del proyecto, estudio de viabilidad y una serie
de documentos que cualquier subvención pública requiere. Cuando
llega a Federte, el equipo técnico estudia la iniciativa y el
gerente plantea a la asamblea una propuesta de subvención, dentro
de la planificación de desarrollo que la Federación ha elaborado
para la Isla. Una vez aprobado, se le comunica al promotor,
que dispone de 45 días para firmar el contrato de ayuda, y a
partir
de ahí se inicia el proceso para el desarrollo y puesta en marcha
del proyecto, que tiene 18 meses de plazo, por lo que Federte
realiza un seguimiento a través de los técnicos. La diferencia
con la administración pública es que el promotor justifica la
inversión y ese mismo mes cobra, lo que no sucede con el proceso
administrativo común, dato que supone una gestión ágil por parte
Federte que resulta muy conveniente. Por otro lado, en cuanto
a las líneas de actuación, se disponen de cuatro ejes básicos
contemplados en el programa Leader: ayuda a la formación
profesional y ayuda a la contratación; turismo rural; pequeñas
empresas de artesanía y servicios en el medio rural; valorización
y comercialización de la producción agraria, y conservación
y mejora del medio ambiente. Destaca el área de turismo rural,
con una inversión en la rehabilitación de viviendas de 1.800
millones de pesetas, aunque hay que tener en cuenta el dato
significativo de que la ayuda pública ha sido de 873 millones
de pesetas con otros fondos del Cabildo y Gobierno de Canarias,
y la privada supera los 1.100 millones de pesetas. Y en relación
a los puestos de trabajo, alrededor de 300 nuevos empleos consolidados
se han creado en el medio rural en la Isla, además de que ahora
se ha sacado una línea de contratación para los promotores Leader
que permite la contratación de un puesto de trabajo por un año,
en la que se paga la seguridad social de ese ejercicio, y la
línea que se ha dejado para la finalización del programa ha
sido la formación, pero con la particularidad de tratar que
la misma se adecue de manera precisa a las necesidades del promotor,
se particularice; entre ellos, gestión empresarial, calidad
turística, guías de senderos, etc. en definitiva, hemos apostado
por acercarnos a las necesidades reales del medio rural.
La coordinación
con las distintas Administraciones (locales, autonómica y estatal)
ha sido una constante en la programación y ejecución de las
acciones de Federte. ¿Cómo valoraría esa experiencia conjunta
destinada a aprovechar los recursos infrautilizados en las zonas
rurales de nuestra Isla?
Es importante,
ya que hemos logrado trabajar coordinadamente con todos los
ayuntamientos de las Isla, con el Cabildo de Tenerife, con el
Gobierno de Canarias -es decir, con todas las direcciones generales,
con todas las Consejerías- y a sabiendas de que operábamos sobre
un territorio frágil en el que tienen competencias ayuntamientos,
Cabildo, Gobierno de Canarias; es decir, todas las administraciones
tienen competencias y con todas hemos consensuado acuerdos y
hemos recibido su apoyo técnico. Si nosotros hemos sido los
tutores, por así decirlo, de las iniciativas de los emprendedores,
el Cabildo de Tenerife ha sido nuestro padre y tutor. Aunque
hay que reconocer que Federte, al ser una federación de asociaciones
sin ánimo de lucro, ha mantenido siempre una excelente relación
con todas las administraciones, todas han participado, e incluso
a las asambleas se invita a todos los grupos políticos con representación
en el Cabildo, con la intención de que esté siempre patente
la transparencia del programa. Se ha convertido en foro de debate
sobre el medio rural.
Federte
y la ES
Uno
de los fines estatutarios de Federte es el incentivar la creación
de empresas dedicadas a actividades agrícolas, artesanales,
medioam-bientales y de turismo rural y ocio. Al respecto, ¿están
entre sus prioridades el fomento de las empresas de trabajo
asociado en los sectores en los que interviene?
Efectivamente.
Uno de los objetivos prioritarios de Federte se sitúa consolidar
un tejido asociativo en la Isla. El tejido asociativo se ha
generado en la medida en que hay muchas empresas de economía
social cuyos proyectos han sido subvencionados por el programa.
Hasta tal punto es así, que en la propia directiva del Leader
existe un reconocimiento diferenciador desde el punto de vista
de las ayudas para aquellas empresas de trabajo asociado. Empresas
como Codesur, no sólo ha sido el apoyo que se les ha prestado,
sino que han servido de dinamizadoras en el Sur de la Isla.
Lo prioritario en la economía social que debemos valorar los
técnicos es el recurso humano. En cifras hemos subvencionado
a un total de 11 empresas de economía social, con una especial
sensibilidad hacia este tipo de trabajo asociado, que indudable-mente
genera empleo y suponen una alternativa para sectores importantes
de la población. Las administraciones deberían tener muy en
cuenta el desarrollo de estas iniciativas participativas.
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