Sin duda, podrían ser algunas más, e, incluso,
requerir una relevancia tipográfica y de contenidos que, en
esta sección, no nos podemos permitir por imperativos obvios
de espacio. Aun así, no podíamos terminar el año sin hacernos
eco de los principales retos (y oportunidades) que el que estamos
a punto de empezar depara a las empresas del sector.
Lejos de resultar un ejercicio circunstancial,
la elaboración de este trabajo nos ha permitido constatar que
estas sociedades continúan siendo escasamente conocidas y/o
unívocamente valoradas, ya como meras fuentes de generación
empleo, ya como modelos sui generi de participación de los trabajadores
en la gestión de los recursos.
A comienzos del 2000, con la recuperación del
formato habitual de Tenerife en la Economía Social, la
difusión eficaz de nuestras empresas, a través de su buen saber
hacer en la producción de bienes o servicios, permitirá vislumbrar
mejor su futuro. Lo que a continuación se enuncia no deja de
ser una guía de buenos deseos que entre todos, sin duda, coadyuvaremos
a hacer realidad. El desarrollo económico y social de Canarias
también lo requiere.
1. Legislación
Canarias aún no cuenta con una Ley de Cooperativas
propia, adaptada a la realidad de estas sociedades en las Islas.
Únicamente desde el conocimiento real de las
respectivas experiencias empresariales, del volumen de personas
y puestos de trabajo directa o indirectamente implicados en
su funcionamiento, será factible la consecución de esa normativa
destinada a la potenciación real y desarrollo estable de nuestra
economía social.
2. Emprendedores que crecen
El boom de creación de empresas que se viene
produciendo en los últimos años augura la emergencia social
de un nuevo perfil de emprendedores cuyas funciones y actividades
poco o nada tendrán que ver con las que, tradicionalmente, han
venido desempeñando la mayoría de los empresarios y trabajadores
en las últimas décadas.
Esta tendencia, agudizada por la propia dinámica
de un mercado extremadamente competitivo, se manifiesta por
igual en las distintas formas de trabajo asociado.
Son, en definitiva, emprendedores cuya formación
y cualificación serán cada vez más decisivas para garantizar
la viabilidad de sus respectivas empresas. Necesitarán, pues,
sustentarse en proyectos societarios que, asimismo, posibiliten
su crecimiento profesional y empresarial.
3. Formación de directivos
En las áreas de gestión y de producción de
las empresas de economía social en Canarias, la formación y
cualificación no siempre han sido valoradas de forma prioritaria,
si bien, en los últimos años, esta situación parece tender a
mejorar.
Para el conjunto de estas sociedades, en los
próximos años, las acciones relacionadas con la creación y formación
de cuadros directivos no sólo no deberán confundirse con estrategias
de inserción sociolaboral y de empleo, sino que, además, habrán
de ser un valor intrínseco que las diferencie de otras sociedades
mercantiles.
4. Sectores emergentes
A partir de enero del 2000, Tenerife en
la Economía Social será testigo de cómo las empresas de
economía participativa ya están presentes en campos tan novedosos
e innovadores como I+D, educación, ocio, turismo rural, medio
ambiente, edición y difusión de la cultura popular, servicios
a la tercera edad, nuevas tecnologías de la información y la
comunicación...
En términos tendenciales, analizaremos cómo
han llegado a ganarse un hueco en esos sectores emergentes y
en qué medida sus respectivas apuestas por fórmulas de trabajo
asociado constituyen un verdadero valor añadido a sus estrategias
de negocio y de competitividad.
5. Administraciones Públicas
En la última década, la apuesta de las Administraciones
Públicas Canarias por el fomento y desarrollo de las empresas
de economía social ha sido una constante que ha caracterizado
y condicionado sus relaciones con el sector.
La modernización, a la que también las Administraciones
están abocadas, permitirá, en los próximos años, una mejora
sustancial en sus funciones de informar, de programar acciones
y de realizar previsiones, cada vez más acertadas, en materia
de economía social.
Desde esta doble perspectiva, las recientes
declaraciones a esta publicación del director del Icfem, Diego
León, anunciando que "el programa de economía social del
Instituto es la estrella del próximo año", comportan
para las empresas emergentes del sector un mayor incentivo,
si cabe, en la priorización de sus proyectos, ya sean éstos
de crecimiento o de consolidación.
6. I + D
La necesidad perentoria de mejorar los procesos
internos, la innovación y la calidad del servicio prestado al
cliente son algunas de las tendencias a las que se verán abocadas
las empresas de economía social. Pero, la mayoría de estas sociedades,
por sí solas, no podrá hacer frente a estos retos.
En los últimos años, la Universidad de La Laguna
viene manteniendo convenios de cooperación con instituciones
similares de otros continentes -en África (con 3 universidades),
en Latinoamérica (con 49), en Europa (con 17), etc.-,con empresas
multinacionales, organizaciones diversas -Unesco, Parlamento
Europeo, ILPES, etc.-, y también con sociedades mercantiles.
Ante el caudal cognitivo que viene generando
e intercambiando nuestra Universidad, el conjunto de las empresas
del sector deberán tender a definir estrategias de colaboración
con una institución que, a buen seguro, no desconoce su relevancia
para el desarrollo económico y social de Canarias.
7. Empleo femenino
Periódicamente, y a través de distintos sondeos
de opinión, la ciudadanía canaria se viene manifestado, mayoritariamente,
por la priorización de políticas activas que garanticen el acceso
de la mujer, en igualdad de oportunidades, a empleos de calidad.
En este contexto social, es de prever que la
presencia femenina sea cada vez más representativa en empresas
sustentadas en el asociacionismo democrático y participativo,
que hacen prevalecer las aportaciones personales sobre el capital,
y que pueden y deben garantizar su presencia en los órganos
de dirección de esas sociedades.
8. Sistema de información
Desde 1992 en que, promovida por la Unión General
de Trabajadores, se realizó una investigación prospectiva sobre
las 944 empresas de economía social inscritas entonces en el
Registro Regional de Cooperativas y Sociedades Laborales, en
Canarias no se ha emprendido otra iniciativa similar.
En consecuencia, es de prever que, desde las
propias empresas del sector, o en conjunción con instituciones
públicas, en los próximos años se promuevan acciones sectoriales
o globales tendentes a reducir el desconocimiento que sobre
la actual composición y funcionamiento de muchas de estas sociedades
se mantiene.
9. Asociacionismo
Las actuales exigencias del mercado requerirán,
en los próximos años, que empresas de economía social aúnen
esfuerzos en los ámbitos de la formación, la cooperación y la
búsqueda de nuevos mercados.
Su reducido tamaño y el hecho de que la mayoría
opere en mercados locales obligará a su apertura a otras culturas
empresariales que posibiliten crear o compartir un saber hacer
común.
10. Comunicación y márketing
En los próximos años, el márketing, basado
en experiencias auténticas y análisis inteligentes, será, cada
vez más, una herramienta de comunicación necesaria para el éxito
de las empresas de economía social.
Mitos como el de que los pequeños negocios no necesitan recurrir
a una visión disciplinada para comprender el funcionamiento
del mercado, o que las pymes no pueden permitirse el lujo de
estudiar y planificar sus estrategias como lo hacen las grandes
corporaciones, ya no servirán a quienes manejan sus propios
negocios si quieren mejorar sus ventas y rentabilidad.